Un vino distinto, con personalidad, con notas particulares que lo diferencian de los otros blancos provenientes de cepas más conocidas como la chardonnay o sauvignon blanc.
Es un vino ligero, ofrece aromas intensos, delicadamente florales y recuerda a flores blancas, y a manzana verde. En boca agrega un cierto sabor amargo que se percibe en el retrogusto. Se lo encuentra formando parte de diferentes cortes. Como varietal posee buena estructura y es equilibrado.
En el aspecto visual presenta un color amarillo claro, brillante y a medida que evoluciona se transforma en dorado pajizo, se debe beber entre seis y ocho grados.
Como la temperatura tiene efectos sobre los aromas y los sabores, se recomienda el uso del balde con hielo o frapera.
Esta variedad acompaña adecuadamente a espaguetis con frutos de mar, pescados y carnes blancas.